Vigo se encuentra en una situación especialmente compleja: combina unos elevados niveles de absentismo laboral con una pérdida progresiva de poder adquisitivo, marcada especialmente por el fuerte incremento del precio de la vivienda frente a la evolución de los salarios.

La provincia de Pontevedra se sitúa entre las zonas de España que más jornadas pierde por incapacidad temporal y registra una duración de las bajas superior a la media nacional. Al mismo tiempo, Vigo figura entre las ciudades en las que más se ha desacoplado la evolución de los salarios respecto al IPC y, especialmente, respecto al precio de la vivienda.

El precio de la vivienda crece mucho más rápido que los salarios en Vigo

Los datos muestran con claridad esta pérdida de capacidad adquisitiva.

Durante los últimos cinco años, el precio medio de la vivienda en Vigo ha crecido por encima del 30%, mientras que las nóminas de sus principales convenios han aumentado ligeramente por encima del 17%, según los cálculos recogidos por Zeres Abogados.

Otras fuentes sitúan el crecimiento salarial general de Vigo en torno al 21% durante ese mismo periodo.

Según el Instituto Galego de Estatística, la renta bruta disponible por habitante en Vigo se encuentra por encima de la media gallega, aunque por debajo de ciudades como A Coruña, Santiago, Ourense o Pontevedra.

El problema es que el encarecimiento inmobiliario avanza a un ritmo muy superior al de los salarios, una situación especialmente acusada en la provincia de Pontevedra, donde el esfuerzo necesario para adquirir una vivienda media puede alcanzar hasta 8,5 años de salario bruto.

El alquiler también presiona la capacidad económica de los trabajadores

Vigo sufre especialmente el aumento del coste de la vivienda.

Según los datos recogidos en el Observatorio Zeres, el salario medio en la ciudad alcanza los 2.311 euros al mes, mientras que los principales portales inmobiliarios sitúan el coste mensual de un alquiler medio de dos habitaciones entre los 750 y los 900 euros.

Esta diferencia entre ingresos y coste de vida limita cada vez más la capacidad de ahorro y las expectativas de mejora económica de los trabajadores.

Pontevedra, entre las provincias con mayor absentismo laboral

A esta presión económica se suma otro fenómeno especialmente relevante: el absentismo laboral.

Galicia lleva años situándose entre las comunidades autónomas con peores datos, especialmente por bajas médicas. Dentro de la comunidad, Pontevedra destaca por la combinación de una elevada edad media de la población activa y un importante peso de sectores con una alta exigencia física, como la industria pesada y la automoción.

Según los estudios de salud laboral analizados en el Observatorio, los trastornos relacionados con la salud mental, entre ellos el estrés crónico, la ansiedad o el burnout, se encuentran entre las principales causas de baja laboral y presentan además una elevada duración media.

Este tipo de bajas habría crecido más de un 110% en los últimos cinco años.

Salarios, vivienda y absentismo: una relación que no puede analizarse por separado

La presión económica derivada de unos salarios que evolucionan por debajo del coste de vida puede convertirse también en un factor de presión psicosocial.

En Vigo y en el eje costero de Pontevedra, la combinación entre salarios contenidos, incremento del precio de la vivienda y aumento general del coste de vida puede contribuir a una mayor sensación de desgaste y falta de expectativas entre los trabajadores.

El Observatorio Zeres plantea precisamente la necesidad de analizar el absentismo laboral desde una perspectiva más amplia, teniendo en cuenta no solo sus consecuencias para las empresas, sino también los factores sociales, económicos, sanitarios y laborales que pueden estar detrás del fenómeno.

Más de la mitad de las empresas de Pontevedra detectan un empeoramiento por el absentismo

Las consecuencias para las empresas también son relevantes.

Más de la mitad de las empresas de Pontevedra declaraban en 2025 haber sufrido un empeoramiento logístico relacionado con el absentismo de sus plantillas durante el último año, una situación especialmente grave en sectores como la automoción.

Sin embargo, reducir este problema únicamente a una cuestión disciplinaria puede llevar a conclusiones incompletas.

Factores como el envejecimiento de la población, las listas de espera sanitarias o la elevada exigencia física de determinados sectores influyen directamente tanto en el número de bajas como en su duración.

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La pérdida de expectativas económicas, detrás del desgaste laboral

Para Fabián Valero, CEO de Zeres Abogados, uno de los elementos que deben analizarse con mayor profundidad es el cambio en las expectativas que históricamente han acompañado a la relación laboral: la posibilidad de mejorar las condiciones de vida a través del trabajo.

El retorno económico y vital del trabajador se ha reducido de forma significativa, especialmente en territorios como Vigo, donde el precio de la vivienda ha aumentado con fuerza y el crecimiento salarial ha sido más limitado.

La falta de una expectativa razonable de mejora económica a medio plazo está estrechamente vinculada al denominado síndrome del trabajador quemado o burnout, uno de los fenómenos relacionados con el incremento del absentismo laboral.

Vigo ante una “tormenta perfecta”

La combinación de todos estos factores sitúa a Vigo ante una situación especialmente delicada: elevados niveles de absentismo laboral, una fuerte presión inmobiliaria y una pérdida progresiva de poder adquisitivo.

El nuevo Observatorio Zeres de septiembre de 2026 analiza en profundidad esta realidad y plantea la necesidad de estudiar el absentismo desde una perspectiva más amplia, incorporando factores económicos, laborales y sociales.

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